El infógrafo prepara el gualicho. La base son dos partes iguales de periodismo y diseño gráfico, tres cucharadas colmadas de ilustración y polvos de fotografía o collage según se requiera.
Todo esto sirve para procesar lenguaje científico, siglas indescifrables, gráficos estadísticos de dispersión, histogramas, cortes transversales de planos antiguos, terminología científica de biólogos, ingenieros nucleares o bacteriólogos.
Y ahí sucede el embrujo: todo se decodifica, se sintetiza y se transforma. Y aparecen unos “dibujitos” con textos cortos que logran mostrar lo intangible por más diminuto que sea o lejano que esté, viajar allí donde nadie llega, mostrar una operación de corazón sin que ninguno se desmaye, condensar el tiempo en un trozo de papel o congelar la evolución en 10 cm2.
La infografía es así, un género periodístico que permite traducir información compleja, hacerla comprensible para que cualquier pueda entenderla, por más abstracta que sea o lejana que resulte.
Dos manuales que muestran como se puede a través del diseño de mapas, pieza que por lo general se asocia con la objetividad, intentar sumar gente a una causa.
Tactical Tech y John Emerson de Backspace han publicado un manual para ayudar a las ONG´s a comunicar mejor a través del diseño de gráficos de información (click en la imágen para descargarlo).
En un programa cómico de Estados Unidos se ríen de una infografía del New York Times.
El gráfico explica cuántas semanas de sueldo le corresponden a un trabajador al perder algún miembro del cuerpo, y al cómico le parece una incitación a la amputación dado el estado actual de la economía mundial.
En Nueva York muchos vendedores ambulantes son inmigrantes y no llegan a comprender la normativa que los afecta.
Por eso el Street Vendor Project elaboró una serie de infografías para explicar las leyes y ordenanzas que regulan la actividad, y así facilitar la comprensión del público en general de los derechos y la obligaciones de los comerciantes callejeros.
Me parece una gran idea que se podría replicar en otros lugares y con otras regulaciones que, por resultar demasiado complejas, no son respetadas.